Cuaderno Creimag · Guías y recursos
Qué determina el precio de un catálogo, qué debe incluir una propuesta de diseño y qué información preparar para pedir un presupuesto a medida.
Creimag · Guía práctica · Lectura: unos 7 min

¿Cuánto cuesta diseñar un catálogo? El precio depende del trabajo necesario para convertir tus contenidos en una publicación clara, coherente con tu marca y preparada para el uso que le vas a dar. El número de páginas orienta, pero no basta para calcularlo.
Un catálogo con fotografías y fichas listas requiere un trabajo distinto de otro que necesita ordenar la información, redactar textos o preparar todas las imágenes. Por eso, un presupuesto útil empieza por definir el alcance del proyecto. Aquí tienes las claves para pedirlo y compararlo con criterio.
Estas partidas pueden aparecer en una misma propuesta o contratarse por separado. Comprueba siempre cuáles están incluidas.
La identidad visual de la marca también es un punto de partida: disponer de logotipo, tipografías y criterios de uso ayuda a mantener la coherencia del catálogo.
Una propuesta clara describe los entregables y cómo se desarrollará el trabajo. Antes de aceptarla, busca estos puntos:
Si necesitas archivos editables, acláralo al inicio. Su entrega y las licencias de las tipografías, fotografías u otros recursos deben quedar definidas en la propuesta.
Imagina dos catálogos de 32 páginas. En el primero, los textos están aprobados, las fotografías tienen buena calidad y las fichas siguen una estructura común. El trabajo se concentra en diseñar el sistema y maquetar los contenidos.
En el segundo, hay imágenes de procedencias diferentes, textos por terminar y varias familias de productos que necesitan tratamientos propios. Antes de componer las páginas habrá que resolver esos materiales y acordar la estructura.
Es un ejemplo hipotético: no representa una tarifa de Creimag. Sirve para entender por qué comparar únicamente el precio por página puede ocultar diferencias de alcance.
No necesitas tener resuelto todo el catálogo para consultar. Sí ayuda reunir esta información:
Si la extensión todavía es una estimación, indícalo. Se puede definir una base de trabajo y acordar cómo se valorará una ampliación antes de realizarla.
Comprueba primero que ambos cubren el mismo trabajo. Una propuesta puede incluir la cubierta, el tratamiento de imágenes y el PDF digital; otra puede limitarse a maquetar materiales ya preparados.
Revisa también las rondas de cambios, los formatos de entrega, los plazos y las partidas de impresión. Confirma si el importe mostrado incluye impuestos y qué tareas se facturan aparte.
El presupuesto debería permitirte responder una pregunta concreta: «¿Qué voy a recibir y qué tendré que aportar?». Si algo no está definido, conviene aclararlo antes de empezar.
Unos contenidos ordenados reducen trabajo evitable: identifica las fotografías con la referencia de cada producto, utiliza una estructura común para las fichas y revisa los textos antes de maquetar.
También ayuda reunir los comentarios de tu equipo en una sola devolución por ronda. Cambiar repetidamente datos o criterios ya aprobados puede obligar a rehacer páginas.
Cuando manejas muchas referencias o actualizaciones frecuentes, también puede interesarte la maquetación de catálogos desde Excel o CSV para reducir tareas repetitivas.
Si la impresión forma parte del proyecto, consulta las especificaciones de la imprenta al principio. Nuestra guía sobre cómo preparar un catálogo para imprenta explica las comprobaciones del archivo final.
Puede servir como referencia cuando las páginas tienen un trabajo similar. Si hay cubiertas, infografías o composiciones especiales, conviene valorar esas tareas y definir las condiciones de las páginas adicionales.
Solo si la propuesta lo indica expresamente. El diseño y la producción de ejemplares son partidas distintas. Para valorar la impresión hacen falta datos como la tirada, el papel, la encuadernación y los acabados.
Puede tener un peso o una configuración poco adecuados para ese uso. Si necesitas una versión digital más ligera, con enlaces u otras adaptaciones, inclúyela en el encargo desde el principio.
Depende de lo acordado. Las correcciones previstas dentro de una ronda no tienen el mismo alcance que añadir productos, rehacer una sección o crear otra edición. La propuesta debe explicar cómo se valorarán esas ampliaciones.
En Creimag trabajamos el diseño editorial y las publicaciones impresas. Cuéntanos el objetivo del catálogo, la extensión aproximada, los materiales que tienes y la fecha en que lo necesitas para definir una propuesta a medida.